Atena abogados & asesores | Aspectos legales de un e-commerce
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Aspectos legales de un e-commerce

A raíz de la crisis sanitaria y económica provocada por el Covid-19, las empresas se han visto obligadas a prestar sus servicios o vender sus productos online. Si la transformación digital ya era evidente antes de la crisis, a partir de ahora, será inevitable para cualquier empresa estar digitalizada y vender sus productos o servicios a través de internet. Son muchas las cuestiones jurídicas a tener en cuenta cuando se emprende un negocio digital. A continuación destacamos los aspectos legales más importantes:

  • Aspectos societarios: En primer lugar, hay valorar las posibilidades bajo las cuales se puede operar (cómo autónomo, como Sociedad Limitada, etc.) y escoger la que más se adapte a las circunstancias del proyecto concreto.
  • Legislación aplicable: Las actividades relacionadas con el comercio electrónico están reguladas por diversas normas contenidas en la legislación española, entre las cuales destacan el Real Decreto Legislativo 1/2007, por el que se aprueba la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales, y la Ley 34/2002 de Servicios de Comercio Electrónico y de la Sociedad de la Información.
  • Un punto fundamental que hay que tener en cuenta a la hora de emprender cualquier iniciativa en el ámbito de las ventas online es que la legislación aplicable varía en función del potencial destinatario de la oferta relacionada. Si el destinatario es un consumidor, en este último caso se aplicará la legislación de protección al consumidor y la legislación de protección de datos.
  1. Legislación de protección al consumidor.

Siempre que las actividades de comercio electrónico se dirijan a los consumidores[1], es necesario cumplir con la legislación de protección de los consumidores, regulada en el Real Decreto 1/2007, de 16 de noviembre de 2007 por el que se aprueba la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Las ofertas de venta a distancia deben contener información específica sobre la identidad del vendedor y condiciones del contrato. Si se incorporan cláusulas de condiciones generales en sus contratos, también hay que tener en cuenta lo establecido en la Ley 7/1998 de Condiciones Generales de Contratación.

Es necesario destacar que los contratos celebrados por vía electrónica producen todos los efectos previstos en el ordenamiento jurídico. Es necesario que concurra el consentimiento del contratante, expreso y positivo. Es necesario también un soporte electrónico, admitido en caso de juicio como prueba documental.

  1. Legislación de protección de datos de carácter personal.

Otro aspecto fundamental en el comercio electrónico es el posible tratamiento de cualquier dato de carácter personal en operaciones de esta naturaleza[2].

En la actualidad, la legislación aplicable en esta materia en la Unión Europea, es el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, conocido como “GDPR” o “RGPD”. También es importante considerar la ley española que transpone esta directiva, la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.

Esta normativa obliga a los responsables del tratamiento de datos (las empresas) a informar a los interesados de la finalidad del tratamiento de sus datos, a tratarlos con una base jurídica que legitime el tratamiento, a tomar las medidas organizativas y técnicas adecuadas para proteger los datos personales que trata, entre otras obligaciones. El incumplimiento de todas estas obligaciones puede tener como consecuencia una sanción económica.

  1. Propiedad intelectual.

La protección jurídica de los derechos de autor es crucial en el comercio electrónico, ya que los contenidos digitales protegidos por derechos de propiedad intelectual (autoría, marcas, derechos de imagen, etc.) constituyen el verdadero valor añadido de Internet. Los contenidos de las páginas webs gozarán de la protección correspondiente a la categoría específica del contenido (gráficos, música, obras literarias, audiovisuales, bases de datos, etc.) y, por lo tanto, el responsable del la web deberá ser titular de los derechos conexos de todo lo que se publique en él, ya sea en calidad de propietario original (de la obra colectiva bajo su dirección o desarrollada por los empleados) o de licenciatario.

  1. Comercio electrónico y servicios de la sociedad de la información:

La Ley 34/2002 de Servicios de Comercio Electrónico y de la Sociedad de la Información (LSSI) define como “servicios de la sociedad de la información “todo servicio de pago prestado, a distancia, por vía electrónica y a petición individual del destinatario, incluyendo también los no remunerados por éste, en la medida en que constituyan una actividad económica para el prestador”.

Concretamente, se consideran servicios de la sociedad de la información los siguientes:

1.º La contratación de bienes o servicios por vía electrónica.

2.º La organización y gestión de subastas por medios electrónicos o de mercados y centros comerciales virtuales.

3.º La gestión de compras en la red por grupos de personas.

4.º El envío de comunicaciones comerciales.

5.º El suministro de información por vía telemática.

La LSSI obliga a poner a disposición del destinatario, antes de iniciar el procedimiento de contratación, cierta información: las características esenciales del bien/servicio, precio final (incluido impuestos), procedimiento de pago, garantía legal de conformidad y servicios postventa, derecho de desistimiento (plazo y forma de ejecución), procedimiento para atender reclamaciones de consumidores, entre otros.

  1. Página web: Cualquier página web deberá contener los siguientes elementos:
  • Aviso legal: que debe contener información general como la denominación social de la empresa, domicilio social, email y datos de contacto, datos de inscripción en el registro mercantil, autorizaciones administrativas, NIF, códigos de conducta,
  • Política de cookies: la ley te obliga a mostrar un mensaje avisando de que tu web las usa.
  • Política de privacidad: La función de la política de privacidad es informar a los usuarios de la web de que se recopilan determinados datos y de que, además, se pueden utilizar según el interés propio.
  1. Registro del nombre de dominio. El registro de los dominioses una tarea de gran importancia que todas las personas que desean abrir un negocio o página web deberían considerar hacer desde el inicio de su proyecto. La importancia radica en que damos un primer nivel de protección a nuestra marca y negocio, y evita que otros lo puedan usar sin nuestro consentimiento.

 

[1] La definición de consumidor se encuentra en el artículo 3 del RD Legislativo 1/2007, que establece que es consumidor la persona física que actúa con un propósito ajeno a su actividad comercial o profesional, o una persona jurídica sin animo de lucro en ámbito ajeno a su actividad comercial.

[2] El art. 4 del RGPD define dato personal como “toda información sobre una persona física identificada o identificable («el interesado»); se considerará persona física identificable toda persona cuya identidad pueda determinarse, directa o indirectamente, en particular mediante un identificador, como por ejemplo un nombre, un número de identificación, datos de localización, un identificador en línea o uno o varios elementos propios de la identidad física, fisiológica, genética, psíquica, económica, cultural o social de dicha persona”.

 

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